Presentación de Productos – DI2025 | Curso 2025/2026
Alpesa es una empresa valenciana fundada en 1991, especializada en la fabricación de productos de cartón destinados principalmente al sector del envase y embalaje. Entre sus principales productos se encuentran los tubos, mandriles, anillas, cantoneras y perfiles de cartón, utilizados en diferentes industrias como el papel, los plásticos, los textiles y otros sectores relacionados con el packaging.
La empresa apuesta por el desarrollo de soluciones de packaging más sostenibles, promoviendo el uso de materiales reciclables como el cartón y fomentando diseños que reduzcan el impacto ambiental.
El packaging con materiales sostenibles es cada vez más buscado para aportar un valor diferenciador entre las diversas opciones de un mismo tipo de producto. Hoy, se prioriza una combinación de factores como sostenibilidad, calidad, conveniencia y propósito de marca, lo que obliga a que cada punto de contacto, incluyendo el packaging, aporte valor real si quiere influir en la decisión de compra.
La empresa, como fabricante de tubos de cartón que es, puede ofrecer una solución ecológica gracias a los materiales empleados, además de aportar personalización gracias al diseño exterior que el cliente desee.
Partiendo de un tubo de cartón, se buscan diferentes soluciones:
Requisitos del proyecto:
El producto a envasar es una botella de vino de gama media-alta, caracterizada por ofrecer una mayor calidad y una presentación más cuidada en comparación con productos estándar. Este tipo de vino se comercializa en botella de vidrio y suele asociarse a ocasiones especiales o a un consumo más selectivo.
En la actualidad, las botellas de vino se envasan mediante diferentes sistemas en función de su uso. Por un lado, para el transporte y distribución, es habitual el uso de cajas de cartón agrupadas que permiten almacenar varias botellas, incorporando separadores internos para evitar el contacto entre ellas y reducir el riesgo de rotura.
Por otro lado, a nivel de presentación individual del producto, especialmente en vinos de gama media-alta, es común el uso de estuches de cartón rígido, tubos de cartón o, en algunos casos, envases de madera. Estos sistemas aportan un mayor valor estético y refuerzan la percepción de calidad del producto.
En general, aunque estas soluciones cumplen adecuadamente su función de protección y presentación, suelen basarse en diseños convencionales, con poca innovación en la experiencia de uso y limitada diferenciación en el punto de venta.
El concepto del diseño se basa en rediseñar el tubo de cartón tradicional mediante la incorporación de un sistema de apertura lateral tipo "cofre". A diferencia de los envases convencionales, donde la botella se extrae por uno de los extremos, este diseño permite abrir el envase longitudinalmente en dos mitades, facilitando el acceso directo al contenido.
El envase dispone de dos tapas, una en cada extremo, que garantizan el cierre y la protección del producto durante su transporte y almacenamiento. Una vez retiradas ambas tapas, se produce la apertura lateral del cuerpo del tubo, permitiendo acceder directamente al interior del envase.
Durante el proceso de diseño, se han desarrollado diferentes bocetos conceptuales que exploran tanto la forma del envase como el sistema de apertura, permitiendo definir la solución final. Estos bocetos muestran la evolución desde ideas iniciales hasta la propuesta definitiva, centrada en la apertura lateral y la mejora de la experiencia de uso.
La principal innovación está en su sistema de apertura, que rompe con los modelos tradicionales y aporta valor tanto funcional como estético al envase, diferenciándolo claramente en el punto de venta.
El envase presenta una forma cilíndrica basada en un tubo de cartón, adaptado a las dimensiones de una botella estándar de vino. Sus dimensiones son de 300 mm de altura y 90 mm de diámetro, lo que permite un ajuste adecuado del producto en su interior.
Dispone de dos tapas, una en cada extremo, que garantizan el cierre y la protección del contenido. La característica principal del diseño es su sistema de apertura tipo cofre, mediante el cual el cuerpo del envase puede abrirse longitudinalmente una vez retiradas las tapas, facilitando el acceso a la botella de forma cómoda y segura. El diseño general responde a una estética limpia y equilibrada, acorde a un producto de gama media-alta, combinando funcionalidad y presentación.
En esta etapa, el producto permanece completamente cerrado, garantizando un sellado óptimo que evita cualquier posible salida del contenido.
En esta fase se aprecia el sistema de apertura del dispositivo, el cual se acciona mediante el desplazamiento de las tapas laterales, permitiendo el acceso progresivo al interior.
En esta última etapa se observa el producto completamente abierto, una vez se ha retirado en su totalidad la tapa principal, dejando visible su estructura interna.
Explora el envase BITUB en tres dimensiones. Puedes rotar, hacer zoom y examinar cada detalle del diseño.
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El proceso de fabricación del envase se basa en técnicas habituales en la industria del cartón, adaptadas a las necesidades del diseño propuesto.
En primer lugar, se realiza el conformado del tubo de cartón a partir de bobinas de papel, mediante el enrollado de capas que generan una estructura cilíndrica rígida y resistente. Tras esto, una bobina con láminas de papel discontinuas bobina el tubo de cartón previo. Este proceso permite obtener la base del envase de forma continua y eficiente.
A continuación, el tubo ya conformado se somete a los cortes necesarios para ajustar sus dimensiones finales. Posteriormente, se realiza un corte longitudinal que permite dividir el cuerpo del envase en dos mitades, posibilitando su apertura lateral.
En esta fase también se llevan a cabo los cortes funcionales necesarios para facilitar la apertura del envase, definiendo el sistema de unión entre las dos partes. Este sistema se basa en el ajuste a presión del propio material, sin necesidad de incorporar mecanismos adicionales.
Seguidamente, se aplican los acabados gráficos mediante técnicas de impresión, pudiendo incluir relieves, texturas o acabados especiales que mejoran la estética del envase y su percepción de calidad. Finalmente, se procede a la colocación de las tapas en los extremos del tubo, las cuales se insertan mediante ajuste a presión, garantizando el cierre, la protección del contenido y un acabado final adecuado.
El envase está diseñado para garantizar una correcta protección del producto durante su transporte y almacenamiento, manteniendo la integridad de la botella en todo momento. La estructura rígida del cartón, junto con el sistema de cierre mediante tapas, permite reducir el riesgo de daños derivados de golpes o vibraciones durante su manipulación.
Desde el punto de vista logístico, el envase presenta unas dimensiones adecuadas que facilitan su disposición en cajas de transporte, permitiendo la agrupación de varias unidades de forma ordenada y estable. De manera estimada, cada caja podría contener entre 6 y 12 envases, dependiendo de la configuración y del sistema de protección interior utilizado. Su formato cilíndrico y su resistencia estructural favorecen una correcta organización dentro de las cajas, optimizando el espacio disponible y facilitando su manipulación.
Asimismo, el diseño permite su adecuada disposición sobre palets estándar europeos (1200 × 800 mm), facilitando una distribución eficiente y segura. De forma aproximada, un palet podría contener entre 40 y 60 cajas, lo que equivale a unas 500 unidades totales, dependiendo de la configuración y el sistema de apilado. La posibilidad de apilado contribuye a mejorar la estabilidad durante el transporte y a optimizar el almacenamiento en almacenes y puntos de distribución.
El diseño propuesto se basa en el uso de un tubo de cartón como elemento principal del envase, lo que permite emplear un material reciclable, ligero y con menor impacto ambiental en comparación con otras alternativas como el plástico o la madera.
El uso del cartón reciclado favorece en gran medida la reducción del consumo de recursos naturales y la huella ambiental del producto. Además, el diseño busca minimizar el uso de materiales adicionales, evitando combinaciones innecesarias que dificulten el reciclaje.
Otro aspecto relevante es la posibilidad de reutilización del envase. Gracias a su estructura rígida y su sistema de apertura, el envase puede tener una segunda vida útil. Por ejemplo, puede utilizarse como recipiente decorativo, como florero (manteniendo una de las tapas cerradas junto al tubo de cartón) o como recipiente de almacenamiento para guardar todo tipo de objetos (relojes, gafas…). De este modo, se alarga su ciclo de vida y se reduce la generación de residuos.
Asimismo, el diseño está pensado para optimizar el transporte, ya que su forma cilíndrica permite una correcta organización y apilado, reduciendo posibles daños y mejorando la eficiencia logística.
Material ligero y con bajo impacto ambiental frente a plástico o madera.
Diseño que evita combinaciones innecesarias y facilita el reciclaje total.
Reutilizable como florero o recipiente decorativo, alargando su ciclo de vida.
Forma cilíndrica que maximiza la eficiencia de transporte y almacenamiento.
Presentación de Productos
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